La ansiedad

Por TLP y la Salud Mental

La ansiedad es uno de los problemas psicológicos más comunes en la población general. En 2017 la Organización Mundial de la Salud señalaba que más de 260 millones de personas en el mundo padecían trastornos de ansiedad. Según la Sociedad Española de Psiquiatría, se estima que 1 de cada 10 personas sufrirá algún problema de ansiedad en cierto momento de su vida. Los trastornos de ansiedad constituyen, en conjunto, la dolencia psiquiátrica más frecuente. 

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Tratamiento farmacológico del Trastorno Límite de la Personalidad

Por TLP y la Salud Mental

Las personas que sufren un trastorno límite de la personalidad (TLP) se caracterizan por  presentar una marcada inestabilidad emocional, una dificultad en el control de sus impulsos, conductas agresivas impredecibles que van dirigidas hacia si mismos o hacia los demás, una significativa alteración en las relaciones interpersonales y en la imagen de sí mismos, y el desarrollo de episodios psicóticos breves. 

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TLP ¿Trastorno o enfermedad?

Por TLP y la Salud Mental

Según el DSM, el trastorno límite de la personalidad es definido como un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la autoimagen y la afectividad, con una notable impulsividad.

Establece su inicio en el comienzo de la edad adulta constatándose en diversos contextos. Descrito el TLP, podríamos proceder a entender los diferentes síntomas que lo conforman.

Pero, ¿los síntomas nos hablan de una enfermedad o de un trastorno?

Un síntoma es el signo inequívoco de un funcionamiento anómalo de alguna parte de nuestro cuerpo. Un ejemplo, si tenemos dolor en un brazo es un síntoma, pero su origen puede ser muy dispar y depende de varios elementos. Es decir, si es un dolor en el brazo izquierdo, podemos estar ante una enfermedad cardio-vascular. Si el dolor es agudo e intenso, podemos estar ante una fractura ósea. Pero si el dolor solo aparece al realizar algún movimiento, puede ser una simple fatiga muscular o tendinosa. Llegamos a la conclusión de que un síntoma puede estar provocado por diferentes causas y su diagnóstico dependerá en gran medida de su funcionalidad y estructura.

Podemos comprender por tanto la dificultad y relevancia de un diagnóstico acertado. Es por ello, que el estudio de los síntomas, la estructura y la etiología son fundamentales para su adecuada intervención.

Describíamos el TLP como un patrón generalizado de inestabilidad en diferentes ámbitos de la persona.  Y dentro del concepto de enfermedad deben estar presentes los síntomas que lo conforman y/o la causa biológica conocida que los sustenta.

Podríamos pues, incluir al TLP como una enfermedad, ya que, aunque no se conocen de forma unívoca las causas biológicas que lo provocan, si se conoce una lista de síntomas que lo definen.

Entonces, ¿por qué se define como un trastorno y no como una enfermedad?.

El trastorno se comprende como un estado de salud alterado, provocado o no por una enfermedad.

El TLP por tanto, se puede incluir también en esta concepción clínica. Entendiendo que el concepto de trastorno, se utiliza comúnmente en el ámbito de la salud mental. Y se comprende como un cambio desadaptativo que genera malestar en la persona, afectando a sus procesos mentales.

El uso de este término, trastorno, viene provocado por el desconocimiento de si las alteraciones bioquímicas del organismo asociadas a los desajustes psiquiátricos, justifican el desarrollo de los síntomas propios de una enfermedad mental.

Desde la perspectiva epigenética, se está estudiando la etiología de estas dificultades, desde la relación entre la persona y su entorno conjugado con su carga genética. Lo que da como resultado síntomas conductuales, reflejo de las alteraciones bioquímicas que sufre la persona.

Es por ello, que se asocia el concepto de trastorno, a aquellos estados anormales y alteraciones de la salud que sufre una persona, mientras que el concepto de enfermedad, es utilizado cuando se conoce de forma inequívoca la etiología de los síntomas que producen la alteración en la salud.

¿Conclusión?

Tanto el concepto de enfermedad, como el de trastorno, son concepciones clínicas que pretenden clarificar y organizar, pero como acabamos de ver en el caso de los trastornos mentales, las diferencias son tan intrincadas que se puede caer en la confusión.

Esclarecer que el concepto de trastorno, sirve para describir las señales de la alteración de la salud en la que se encuentra una persona, mientras que el de enfermedad señala una relación de causalidad, porque incluye las causas concretas de la falta de salud.

Por tanto, entendiendo que las causas del TLP todavía no están definidas claramente, pero sabiendo que su etiología es multifactorial, se comprende que el trastorno mental no puede ser definido como algo fijo, inamovible y sustentado únicamente en un déficit biológico de origen genético, sino como algo dinámico, cambiante y que afecta a diferentes ámbitos de la persona, sin conocer cual sustenta o provoca cual.

Por ello, su posición dentro de un criterio clínico u otro no es relevante, siéndolo entender su funcionamiento y estructura que lo conforman.

Es importante por último resaltar, que la enfermedad no es mas grave que el trastorno ni viceversa, y no son términos para definir una dificultad, sino preceptos clínicos para su organización y comprensión.

terapia

Fases de la terapia (o fenómenos afectivos que se dan en ella)

Por TLP y la Salud Mental

Hace unas semanas compartimos un artículo acerca de los mitos de la terapia, que tienen que ver con las expectativas que muchas personas tienen al iniciar un proceso terapéutico. Otro aspecto relacionado con esto es lo que se espera del terapeuta: que nos transmita tranquilidad, que sea directivo o todo lo contrario, que nos diga las “palabras mágicas”, etc. Pero lo cierto es que para cada uno de nosotros, las expectativas son tan variadas como nosotros mismos. Y esto se debe a que la relación que se establece con el terapeuta es la piedra angular del funcionamiento del tratamiento. Por eso, vamos a ver cuáles son los fenómenos afectivos que se ponen en marcha a lo largo de una terapia.

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ataques de panico

Ataques de pánico

Por Prevención, TLP y la Salud Mental

¿QUÉ ES UN ATAQUE DE PANICO?

Según el APA (Asociación American de Psicología) describe los ataques de pánico como un repentino miedo abrumador, surge de un estado de alerta, sin haber ninguna razón aparente.

Cuando la persona lo padece por primera vez, le es difícil identificarlo como un ataque de ansiedad o de pánico. Lo primero que percibe son los síntomas fisiológicos por su intensidad, por ello, muchas persona creen que les está padeciendo un ataque al corazón, debido a las abrumadoras y desagradables que son las sensaciones somáticas que experimentan en ese momento.

 

Síntomas o manifestaciones de un ataque de ansiedad o ataque de pánico.

Las características principales de una crisis de angustia o ataque de pánico son la aparición de miedo o malestar de carácter intenso, que se acompaña, al menos, de cuatro de los siguientes síntomas somáticos o cognitivos:

  • Sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardiaca. Palpitaciones.
  • Opresión o malestar torácico.
  • Náuseas o malestar abdominal.
  • Sudoración.
  • Sensación de frio o calor excesivo.
  • Temblores o sacudidas.
  • Sensación de falta de aire, ahogo.
  • Mareo o sensación de inestabilidad o desmayo.
  • Parestesias (sensación de entumecimiento u hormigueo).
  • Despersonalización (sentirse separado de uno mismo).
  • Desrealización (sensación de irrealidad o extrañeza).
  • Miedo a perder el control o volverse loco.
  • Miedo a morir.

La aparición puede ser repentinita o acumulativa. Su duración suele ser de 20 a 30 minutos, aunque se tiene una sensación subjetiva de una duración interminable.

 

¿POR QUÉ SE PRODUCE UN ATAQUE DE PANICO?

Los ataques de pánico son considerados la antesala del trastorno de pánico, dentro de la clasificación de los trastornos de ansiedad, que afecta al 1 de cada 75 personas,  según la APA.

Su inicio puede ser temprano, se manifiestan durante la adolescencia y la adultez temprana. Relacionan su desarrollo con episodios de vida cargados de alto estrés o acontecimientos vitales traumáticos y una predisposición genética.  Pero es importante señalar que cualquier persona puede llegar a experimentar, ocasionalmente, un ataque de pánico.

A nivel clínico, se observa que las personas que han sufrido un ataque de pánico, manifiestan un miedo persistente a volverlo a sufrir en el futuro, lo que denominamos ansiedad anticipatoria o preocupación exacerbada por un posible acontecimiento que todavía no ha ocurrido. Si suele ser frecuente, que los ataques de pánico se repitan, por lo que es necesario trabajara a nivel terapéutico para poder manejarlo mejor.

Las personas que padecen trastorno limite de la personalidad, manifiestan haber sufrido ataque de pánico, en un alto porcentaje. Teniendo en cuenta que son personas altamente sensibles y vulnerables, y a veces también, con sucesos vitales traumáticos y   con un alto grado de ansiedad, no es infrecuente que en la clínica presenten

 

¿QUÉ HACER CUANDO SE PRODUCE UN ATAQUE DE PANICO?

En un primer momento hay que disminuir la sensación somática abrumadora. Para ello vamos a utilizar dos estrategias, la primera tiene que ver con distraer a la mente, poner la atención fuera del foco de angustia. Y la segunda calmar las sensaciones desagradables mejorando el control de la respiración.

  1. Calmar la mente poniendo la atención fuera. Visualizar.

Vamos a utilizar una imagen conocida y cotidiana para nosotros, un lugar seguro. También podemos aprovechas una canción que nos calme o nos guste, o recordar nuestra comida favorita. Lo importante es que sea fácil de atraer a la mente y que nos aporte seguridad y distracción. Sitio favorito y tu canción favorita, cualquier estimulo que sea agradable para ti. De esta manera desviamos la atención del cerebro, focalizando en estímulos positivos.

  1. Respiración profunda.

Es importante cambiar el ritmo de activación y de agitación fisiológica y la respiración nos ayuda a ello, podemos mejorar nuestro control fisiológico a través de ella.

Vamos a utilizar tres fases en esta tecnical. Inhalación, Retención y Exhalación.

Toma aire por la nariz unos segundos, sin esfuerzo, luego expulsa el aire en los mismos segundos . Te puedes ayudar contando mentalmente.

Inhala, toma aire, cuenta mentalmente hasta cinco. Reten, cuenta mentalmente hasta cinco y Exhala contando otra vez hasta cinco.

Repite varias veces el ejercicio y tu ritmo cardíaco desacelera, de esta manera aumenta la sensación de control y se puede ir entrando en los estados de calma

 

Estas pautas son para el momento de crisis, pero recuerda que detrás ataque de pánico hay una angustia y un estrés, y unas vivencias que hay que trabajar con un profesional de la salud mental.

 

CONSECUENCIAS DE UN ATAQUE DE PANICO. QUÉ HACER DESPUES.

Una de las consecuencias mas frecuentes, tras haber sufrido un ataque de pánico, es el miedo anticipatorio a volver a experimentar otra vez una situación parecida.

Trabajar el miedo es fundamental, al igual que los estresores que las personas padecen en esos momentos y los acontecimientos vitales traumáticos. Por todo ello es necesario un trabajo mas profundo, en un espacio terapéutico, con un profesional experto. Con ello también se facilitará las herramientas necesarias para manejar la situación y aumentara el conocimiento personal, evitando el aislamiento social que se puede dar cuando se ha padecido un ataque de pánico por miedo a salir.

crisis

Estrategias de intervención en crisis

Por Prevención, TLP y la Salud Mental

En el artículo de hoy hablaremos sobre la importancia de tener un plan de actuación ante situaciones de crisis, de las herramientas necesarias para poder manejarlo, Así como de los factores de riesgo o de protección.

Las crisis en el trastorno límite pueden ser vividas de forma muy diferente por las personas que lo sufren. Pero generalmente se traducen en un elavadísimo nivel de activación que suele generar un bloqueo emocional y mental en la persona que lo vive. En ocasiones pueden aparecer acompañadas de explosiones de ira hacia uno mismo o hacia otros,  llantos desmedidos e incontrolables, huidas, autoagresiones, parálisis o congelación o aumento de la ideación suicida.

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Género

El TLP y Género

Por TLP y la Salud Mental
  • 1. Características de la sociedad posmoderna:

Las sociedad y los individuos crecen y se redefinen a través de cambios estructurales profundos, a modo de producción incesante (Vásquez Rocca, 2011), que se van produciendo simultáneamente en sociedades e individuos colateralmente. Así se paso de la modernidad a la posmodernidad y no pocos autores ya describen un nuevo momento cultural denominado neomodernidad, en formación en estos momentos actuales de incertidumbre.

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