Dolores Mosquera, experta en el abordaje terapéutico del TLP y autora del libro Diamantes en bruto.

Nos habló de una de las mayores dificultades para entender al paciente con TLP. Porque lo que se ve es una serie de conductas y no lo que hay detrás. Conductas como el enfado, los intentos autolíticos, la mimetización, que se explican por una falta de habilidades por desarrollar. Como por ejemplo, la dificultad para pedir ayuda o resolver los problemas. Las cuales habría que trabajar con técnicas como la mentalización, pensamiento reflexivo o establecimiento de límites e identificación de necesidades.

En esta ponencia nos cuenta que es un paciente maltratado por el sistema de salud. Además de por la falta de formación de profesionales y falta de actualización. Y sobre todo por la confusión con otros trastornos. Se suele hablar de ellos como pacientes manipuladores, egoístas o caprichosos. Y eso interferirá en el interés y la curiosidad que se verá disminuido. Además de en la objetividad con respecto a la exploración sobre la necesidad de ayuda. Además, de la capacidad de escucha o la falta de coherencia si están apareciendo miedos en el profesional.
Sin embargo plantea que la realidad de un paciente con diagnóstico de TLP es muy distinta. Ya que se trata de un paciente con muy baja autoestima y con mucho rechazo hacia si mismo. Y que se avergüenza generalmente de cómo es y está muy pendientes de lo que piensan los demás.
No es un paciente que piense que está por encima de los demás, si no que casi siempre salen mal parados. Hay un rechazo muy persistente hacia sí mismos y aparecen conductas para tratar de regular ese malestar. Estas conductas tienen que ver con conductas destructivas que también incluyen las decisiones que toman como el autoboicoteo. Muchas veces sin ser conscientes y con un posterior sentimiento de vergüenza y culpa, generando un bucle. La vergüenza como un concepto relacionado con la identidad. Que aglutina pensamientos como soy un fracaso, soy malo o la sensación de merecerse lo malo que pueda pasarle.
No es un pensamiento permanente pero sí aparecen en momentos de mayor activación. Sería importante ayudar a identificar esos pensamientos que quitan recursos. Y encontrar otros que les permitan tener una sensación más abierta y de mayor eficacia. Evitando poner el foco en el contenido y cambiarlo por algo más neutro que no les active tanto.
Su ponencia viene a remarcar todo el trabajo que queda por delante. Sobre todo con respecto a la intervención en el trastorno límite. Ylo más importante que con estos pacientes “nada es lo que parece”, siempre tenemos que ir más allá.
Puedes volver a ver su ponencia en nuestra web.
AMAI TLP

AMAI TLP

AMAI TLP, es la Asociación Madrileña de Ayuda e Investigación al Trastorno Límite de la Personalidad.