Hemos preguntado a nuestro profesionales de AMAITLP qué es lo que ellos han modificado en sus terapias para adaptarse a esta nueva situación que nos ha pillado por sorpresa; que es la Covid-19. Y a la cuál hemos tenido que adaptarnos lo más rápido posible. Cuatro de nuestras psicólogas han querido compartir cómo ellas lo han vivido:

“Lo primero y obvio es la no presencia, el ejercicio del desplazamiento a la consulta que hace el paciente. Esas reflexiones que surgen en el camino a la sesión, ese espacio predeterminado, diseñado para que nada interceda, desparece. Por ello, he intentado mantener ciertas condiciones similares. Atender siempre mostrando el mismo escenario a través de la pantalla y mantener la misma hora. Y además, sostener un escenario inconsciente lo más estable posible, para que las condiciones se parezcan a la sesión presencial.

Por otra parte, se ha ampliado más la comunicación entre sesiones, a través de llamadas, mensajes, imágenes que se envían por los múltiples canales abiertos. Algo que puede ser contraproducente. Precisamente por lo que decía antes, porque diluye los límites del espacio de terapia, y por eso se deben vigilar.

Una vez retomada la terapia presencial, la distancia, los geles, las mascarillas, el termómetro a la entrada… no es agradable en ningún contexto. Pero ahora mismo no nos queda otra, y no interfiere más que una pantalla en la relación terapeuta paciente. Así que es preferible así, para poder preservar ese lugar propio y especial que es la sesión de terapia”.

– Sara Lucena (Psicóloga de AMAITLP)

 

“Ante la obligación de trabajar online por el estado de alarma, he tenido que ajustar el encuadre terapéutico. Debido a que los pacientes estaban en su casa y yo en la mía. Además, he tenido que elegir un lugar en la casa donde tuviese intimidad para poder hacer la sesión online.

Por otro lado, ellos también han tenido que mostrarse en su entorno y muchas veces era en su habitación. Al mostrar al terapeuta su espacio, el vínculo terapéutico se hacía de manera natural, más cercano, más respetuoso y curiosamente más adulto. Y en el caso de muchos pacientes, mucho menos demandante, menos fusional y menos patológico.

En general todos los pacientes que he atendido, han agradecido mucho que todo el equipo de AMAI, haya estado en activo desde el mismo día que se declaró el estado de alarma.

También he observado un cumplimiento exquisito por parte de los pacientes del horario y asistencia a casi todas las sesiones”.

– Olga Martín D (Psicóloga de AMAITLP)

 

“Creo que uno de los aspectos fundamentales que destacaría de la gestión de AMAITLP respecto de la situación de la Covid-19 han sido la adaptación y la flexibilidad. 

Por motivos de prevención y seguridad hemos priorizado la atención online y potenciado su uso. Hemos agilizado un protocolo de gestión. Y facilitado la incorporación de nuevos formatos de terapia, adaptados a la situación que nos ocupa. 

No obstante esto no se ha hecho en detrimento del funcionamiento habitual de AMAITLP. Sino que se ha mantenido en todo caso la disposición del equipo, más allá de la disponibilidad. Con ello, se ha logrado atender a aquellos pacientes que requieren una atención presencial. Y personalmente, considero que esta accesibilidad a la ayuda ha sido, y es, un elemento facilitador para las personas que necesitan y solicitan atención terapéutica”. 

– Alejandra Araluce (Psicóloga de AMAITLP)

 

“La aparición del COVID en nuestras vidas hizo que mi encuadre de trabajo se flexibilizara. Si antes la consigna con los pacientes era trabajar todo dentro de los momentos de las sesiones terapéuticas y que los medios electrónicos eran solo para gestión de citas y momentos puntuales. Empecé a ver la necesidad de recurrir más a las comunicaciones electrónicas. Y como resultado, estar más disponible para los pacientes. Todo esto bajo un nuevo encuadre, aclarando la naturaleza de y propósito de los mensajes. Y además mis tiempos de respuesta; lo que ha llevado a mantener y quizás a mejorar el vínculo terapéutico.

Asimismo, se modificaron los objetivos terapéuticos. Tuvo que hacerse una pausa en lo que se estaba trabajando hasta antes de la pandemia. Con el fin de elaborar emociones y situaciones que estaban aconteciendo con el confinamiento. Por ejemplo: el miedo a la muerte, la soledad, la ira. Se incidió en autocuidado y formas funcionales de afrontamiento.

Por otro lado, al tener que cambiar nuestros encuentros: de presencial a online, también ha generado oportunidades. Como desarrollar y validar otro tipo de competencias que no estaban contempladas originalmente en el plan de trabajo.  Por ejemplo: el empoderamiento por el reconocimiento de su habilidad para manejarse en medios electrónicos (para la mayoría de mis pacientes las videoconferencias eran un mundo desconocido). Y para encontrar formas creativas de afrontar el confinamiento. Incluso, se trabajó con la tolerancia a la frustración en aquellas ocasiones en que la conectividad nos jugaba malas pasadas. 

En mi opinión, desde AMAI hemos tenido que hacer cambios de forma inesperada, pero nos supimos adaptar”.

– Rosalba Miramontes (Psicóloga de AMAITLP)

 

“Desde AMAI, la forma de proceder después del confinamiento ha estado basada en proporcionar todas las facilidades al paciente. Y flexibilizar la terapia tanto individual como grupal a sus necesidades, manteniendo la vía telemática para aquellos que se sintiesen más seguros en sus casas. O favoreciendo la modalidad presencial para aquellos casos más graves, en los que la dificultad de regulación emocional es una constante y necesitaban de otro, para guiarse en ese proceso. O incluso para aquellos en los que el contacto y la vinculación con el profesional sean imprescindibles para su proceso.

Bien es cierto, que el criterio profesional aboga por ir normalizando la situación. Exponerse gradualmente a la nueva realidad trabajando las fobias y aprendiendo a vivir con ella. Siempre contando desde la fundación con todos los protocolos sanitarios para proporcionar seguridad al paciente y a los profesionales. Además de la toma de temperatura, uso de gel hidroalcohólico, distancias de seguridad y uso de mascarilla en todo momento.

En resumen, AMAI quiere seguir siendo un espacio de encuentro, un lugar seguro al que los pacientes puedan acudir cuando lo necesiten”.

– Ana Cabadas (Psicóloga de AMAITLP)

AMAI TLP

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AMAI TLP, es la Asociación Madrileña de Ayuda e Investigación al Trastorno Límite de la Personalidad.