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Hoy hablamos sobre la Dependencia Emocional definiéndola y contando sus características

Definición

Cuando hablamos de dependencia emocional hacemos referencia a “un patrón persistente de necesidades emocionales insatisfechas que se intentan cubrir desadaptativamente con otras personas».  (Castelló, 2012, p.17)

Se trata de una insatisfacción o frustración en el área afectiva que la persona pretende compensar centrándose preferentemente en sus relaciones de pareja. La necesidad de afecto excesiva mostrada por una persona hacia su pareja. 

En estas relaciones aparece sumisión, idealización y el miedo al abandono y al rechazo.

La persona que sufre dependencia emocional no concibe la vida sin el otro, al que idealiza y convierte en el sentido de su vida. 

Los dependientes emocionales suelen tener relaciones tempranas, iniciándose en la adolescencia en algunos casos y tratan de tener siempre una pareja. Tras una ruptura, la cual viven como una catástrofe, o bien intentan por todos los medios reanudar la relación o buscan una nueva persona que satisfaga su necesidad de estar en pareja. En muchos casos lo que acontece, es una sucesión de relaciones de pareja, denominadas de transición, que se utilizan para reconciliarse con la anterior pareja o como búsqueda de una nueva. 

Las personas que cubren la necesidad de afecto del dependiente emocional suelen ceñirse a un perfil caracterizado por el egocentrismo y el deseo de ser diferentes y por lo tanto especiales. Presentan una personalidad dominante y les agrada recibir halagos. Muestran un encanto interpersonal manifiesto en su ingeniosidad, comportamientos excéntricos y sentido del humor. 

 

Características de los dependientes emocionales

Los rasgos que los caracterizan son los siguientes:

  • Anteponer la relación de pareja.

Dejan de lado aficiones, las relaciones de amistad pierden relevancia y su familia comienza a estar en un segundo plano.

  • Deseo de acceder continuamente a su pareja.

La persona que sufre dependencia emocional intenta tener el máximo contacto con su pareja por todos los medios. Por ejemplo, cuando la pareja está en casa, intenta pasar el máximo tiempo con ella, si sale con un grupo de amigos procura estar constantemente a su lado y procurando que exista interacción y contacto físico. 

En los momentos en los que no existe la posibilidad de estar juntos procura mantener este contacto a través de internet y el teléfono móvil.

Las personas escogidas por los dependientes emocionales ponen límites al comportamiento del dependiente emocional, al que no le queda más remedio que aceptarlos para que no ocurra lo que más temido: el rechazo o la ruptura. 

  • Tendencia a la exclusividad en la relación.

Aunque sea algo que ocurre normalmente en las parejas, es llevado a extremo. Si fuese por el dependiente, no saldrían con amigos sino solo el uno con el otro.

  • Idealización de la pareja. 

La pareja es convertida en alguien sobrevalorado o lo sobrevaloran desde el inicio debido a un perfil concreto de endiosamiento o lejanía hacia los demás. El dependiente emocional se enamora de alguien que admire y que considere por encima de él, y no de un modo objetivo sino como la sensación de encontrarse con alguien más elevado que le genera deseos de estar a su lado. Se genera una sobrevaloración de la pareja y de sus aptitudes y capacidades. 

  • Sumisión hacia la pareja.

La consecuencia de las anteriores características es que se produce una relación de abajo a arriba donde el dependiente emocional queda doblegado a su pareja. 

  • Terror al abandono o al rechazo.

El dependiente emocional es capaz de acceder a situaciones en las que es maltratado con tal de no sufrir el abandono de su pareja ya que intenta desesperadamente que no se produzca, aunque su pareja muestre signos de desinterés o de falta de afecto. 

En esta situación se producen las conductas de comprobación, para asegurarse de que la pareja no les abandone y estas puede ser solicitar muestras de afecto, releer mensajes buscando palabras de cariño y en definitiva buscan pruebas que disminuyan el miedo al rechazo que sufren. 

  • Elección de parejas con un perfil concreto.

Prefieren personas distantes emocionalmente y egocéntricas a las que idealizan.       

  • Baja autoestima.

La persona con baja autoestima es incapaz de protegerse cuando sufre ataques, no se consuela cuando sufre y busca en muchas ocasiones el error y el defecto. 

  • Miedo a la soledad. 

Suelen solapar una relación con otra para evitar la sensación que les produce conectar con el sentimiento de soledad. 

  • Necesidad de agradar. 

Buscan la validación que ellos mismos no son capaz de darse en el resto de personas. 

  • “Síndrome de abstinencia” cuando se produce una ruptura. 

Se utiliza este término estableciendo un paralelismo con lo acontecido cuando se deja de consumir una sustancia adictiva. Aparece sintomatología depresiva caracterizada por pensamientos obsesivos acerca de la relación finalizada y síntomas de ansiedad que afectan a la concentración. Muestran sentimientos de culpabilidad, pensamientos acerca de la pareja y deseos de recuperar a la pareja. Como poner fin a la dependencia emocional

 

La dependencia emocional se pone de manifiesto en las relaciones de pareja manifiestamente aunque el camino a recorrer para lograr erradicarla tenga como objetivo la mejora de las relaciones interpersonales y de la autoestima. Concretamente, esa mejora será necesaria en las relaciones con los demás, en las relaciones con uno mismo y en las relaciones de pareja 

 

Bibliografía

  • Castello, J. (2010). Dependencia emocional. Características y Tratamiento. Barcelona: Psicología Alianza Editorial.
  • Castelló, J. (2015). La superación de la dependencia emocional: Cómo impedir que el amor se convierta en un suplicio. Borealis.