Queridos colegas:

El Trastorno Límite de Personalidad (TLP), sin importar que manual de diagnóstico se use, ya sea DSM-5 o la CIE 10 (donde figura como Trastorno de Inestabilidad Emocional), sirven para diagnosticar, pero luego en los recursos asistenciales sanitarios, no terminan de ver a la persona, ven simplemente a un paciente. A una persona que está mal, que tiene una crisis y nada más.

Resultan personas molestas para la Sanidad Pública, incómodas, rebeldes por su propia patología,  porque tienen asociados otros problemas psicológicos (Trastornos de Conducta Alimentaria, adicciones, etc.) que están relacionadas con la manera de regular las emociones que nadie entiende. Se piensan que es una forma de llamar la atención, cuando verdaderamente, su modo de actuar es una forma para poder conseguir dejar de sufrir. Casi nadie ve esta parte y curiosamente es la más importante. Esto, evidentemente desarrolla otros problemas psicológicos.

Nadie se quiere ir, nadie quiere hacerse daño, pero el dolor es tan intenso que cualquier cosa es buena para abandonar esa parte que duele tanto. Esto explica los intentos de suicidio. El suicidio no es un fin, es un medio para dejar de sufrir y esto no lo entienden la mayoría de los profesionales. Me atrevo a decir esto para que realmente se comprenda que el dolor es tan intenso que se utiliza como medio de…no como fin último.

Un abrazo,

Gerardo Aznar (Psicólogo de AMAI TLP)