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En el artículo de hoy hemos recopilado una serie de frases muy recurrentes que se escuchan en terapia y que perjudican a menudo el proceso terapéutico. Junto con esta lista de frases os dejamos una breve explicación de cada una de ellas para evitar caer en tópicos y prejuicios.

Frases que invalidan un proceso terapéutico:

  • He leído que mi diagnóstico es crónico, nunca voy a mejorar.

El diagnóstico de TLP implica una sintomatología asociada a rasgos de personalidad que marcan una tendencia a comportarse de una determinada manera y que es estable en el tiempo pero que a su vez también cambia y va evolucionando. Por ejemplo, la impulsividad puede ser un rasgo de personalidad que te acompañará a lo largo de tu vida pero desde luego que uno cambia, aprende y madura.

Cuando te dices que es crónico estás poniendo en palabras la ansiedad y desesperanza de un momento presente de tal manera que decirte que nunca voy a cambiar te bloquea y puede que lo estés utilizando para justificar tu inacción y pasividad. 

 

  • Si no paro de tener recaídas es que ¿Nunca voy a llegar a estar estable y con el alta?.

A veces las recaídas forman parte del proceso de mejora. Un buen pronóstico incluye la posibilidad de que haya recaídas que el paciente ve como un paso atrás y la confirmación de que no se ha avanzado y no merece la pena el esfuerzo. La principal diferencia es que las recaídas cada vez son de menor intensidad y aparecen con una mayor distancia en el tiempo. 

La inestabilidad muchas veces es parte del proceso terapéutico por el que se quiere testar la solidez de los cambios.

 

  • Mi familia no quiere informarse sobre nada y eso va a hacer que vaya a peor.

En la consulta, el comportamiento de la familia nos permite entender y abordar dinámicas familiares que son un patrón de relación con el que el paciente tiene que convivir de forma habitual.

Uno puede desear que la familia entienda, apoye y acepte el TLP de forma incondicional pero parte del trabajo terapéutico está en ajustar expectativas  y asumir la propia responsabilidad de poder cambiar en positivo algunas dinámicas familiares. 

Se trata de que uno mismo tenga el control y la responsabilidad y no proyectar en la familia ese control y la responsabilidad sobre todo lo que le pasa a uno.

 

  • Me he dejado de autolesionar, pero no puedo evitar tener ganas, ¿Eso es que no avanzo?. 

Dejar de autolesionarte es un gran avance que te da mucha vida… es muy distinto pensar que uno sigue sintiendo rabia, culpa o frustración sobre uno mismo y quisiera castigarse a realmente no poder parar el impulso y llevar a la acción ese castigo sobre uno mismo.

 

  • No me gusta practicar Mindfullness, ¿Eso puede dificultar mi tratamiento?.

Practicar Mindfullness, meditación o estrategias de relajación está encaminado precisamente a equilibrar la ansiedad y la tensión y es normal que en un principio cueste. Ahí está el reto y por eso es una herramienta terapéutica más.

No hacer meditación no dificulta el tratamiento pero hacer Mindfullness desde luego que sí ayuda y genera buenas sinergias con la terapia y la medicación si está pautada.

 

  • Llevo un mes con mi psicólogo y no siento afinidad, ¿Es normal? ¿Qué hago?.

Toca llevar esta falta de afinidad al espacio de la terapia, el psicólogo facilitará el poder pensar si esta falta de afinidad es parte de un patrón en las relaciones, resistencias a la hora de implicarse en la terapia o diferencias personales reales que dificultan el establecer la relación de confianza necesaria para el trabajo terapéutico. 

Muchas veces las resistencias y el boicot inconsciente a la terapia se esconden en algo tan vago, subjetivo y cuestionable como la falta de química.

 

  • La medicación no me funciona, ¿Qué hago?.

Toca hablarlo con tu psiquiatra y tu psicólogo, revisar tu línea base de tus conductas previa a la medicación e ir comparando con tus sensaciones y conductas en el momento actual. Llevar un registro diario ayuda a concretar y ser realista. 

El psiquiatra te ayudará a entender si determinadas respuestas ante la medicación son parte del proceso de asimilación y adaptación o son parte de una respuesta de rechazo o son efectos secundarios no deseados.

El psicólogo te ayudará a pensar sobre tu actitud y predisposición ante la medicación, donde está tu parte de control y donde aparecen sensaciones y respuestas que pueden estar más asociadas a la medicación

 

  •  Cancelo muchas citas a mi terapeuta, ¿Cómo lo evito?.

Habla con tu terapeuta. Revisad hasta qué punto es realista la disponibilidad para esas citas, hasta qué punto hay una motivación y compromiso con la terapia, hasta qué punto la terapia es una prioridad o en realidad hay muchas resistencias como para implicarse.