Por qué hacer terapia

E s un error común en la sociedad actual que la terapia y la búsqueda de ayuda profesional sean vistos como un signo de debilidad; sin embargo, esto no podría estar más lejos de la realidad. Piénsalo. ¿Cuándo ignorar el problema ha resuelto algo?

Aunque los antidepresivos y otros medicamentos son necesarios en algunos casos, no se ocupan de la raíz del problema de la misma manera que lo hace la terapia y a menudo, puede resultar en una recaída una vez se deja de tomar.

La terapia es un intento de lidiar con la raíz psicológica de la dolencia y trabajar a través de maneras de crear una solución más duradera y efectiva.

Pero si necesitas más razones para empezar una terapia, aquí te contamos algunas por las que creemos que la terapia es bastante beneficiosa.

1. La terapia psicológica puede beneficiar a tu salud física

A menudo hay síntomas físicos que surgen como resultado de los desafíos mentales, como la ansiedad o la depresión. Cuando hay sentimientos intensos o se reprimen traumas pasados, estos tienen la capacidad de afectar nuestro cuerpo físico y se pueden manifestar en forma de dolor de cabeza, dolores de estómago, problemas para dormir, etc. Piensa que es la forma en que tu cuerpo reacciona al estrés y el dolor, porque está siendo reprimido y no está siendo tratado.

2. Lidiar con tus luchas con ayuda profesional reduce la necesidad de automedicación

Es muy común que las personas con enfermedad mental encuentren maneras de automedicarse para manejar su dolor y estrés. Primero la automedicación no se debería practicar, ya que en muchas ocasiones se desconocen aspectos como los síntomas secundarios, el tiempo que puede durar el medicamento en el cuerpo y la dosis necesaria para que sea realmente beneficioso. Además, los medicamentos solo tratan los síntomas en lugar de realmente tratar con el problema. La terapia ayuda a eliminar algunos de los patrones negativos de tu mente y a reentrenar tus procesos de pensamiento. En lugar de simplemente distraerse temporalmente de los síntomas.

3. La terapia genera apoyo interpersonal. Ya no estás solo, puedes solucionar tus problemas con ayuda

Uno de los aspectos más frecuentes de la enfermedad mental es la sensación de aislamiento. La terapia te dará la oportunidad de tener a alguien en quien confiar y que te pueda ayudar encontrar soluciones y te dé consejos que puedan ayudarte en tus luchas. 

4. Sin terapia, las emociones reprimidas a menudo regresan con más fuerza

Es común reprimir los sentimientos negativos y traumas. Sin embargo, esto no resuelve nuestros problemas, solo los esconde temporalmente y les permite crecer hasta que regresan en una forma más abrumadora. Incluso si no terminas teniendo una crisis emocional, negarse a lidiar con pensamientos negativos a menudo puede terminar afectando tu perspectiva sobre el mundo y afectar otros aspectos de tu vida.

5. Hablar sobre tus problemas refresca tu perspectiva del mundo

Uno de los principales efectos de la enfermedad mental es la forma en que nos hace pensar negativamente sobre todo. A menudo nos convencemos de que otros están pensando cosas negativas sobre nosotros. A veces, estos patrones mentales pueden aumentar y ser tan abrumadores que nos hacen incapaces de funcionar correctamente en la vida cotidiana. La terapia nos permite trabajar esas suposiciones en nuestro cerebro para que sea más fácil entender nuestro entorno con precisión. 

6. La terapia nos enseña cómo lidiar con los problemas grandes y pequeños

El conflicto es una parte de la vida cotidiana, pero la enfermedad mental puede hacer que incluso el más pequeño de los problemas parezca imposible de tratar. La terapia no solo te brinda un apoyo, sino que te enseña a reflexionar sobre tus sentimientos en situaciones complicadas y cómo llevar mejor estas situaciones. La terapia nos da una mayor comprensión de nosotros mismos y nos libera para responder a los problemas de manera más proactiva.

7. La terapia te ayuda a entenderte a ti mismo y a tus desafíos

Pensar todo el tiempo en un problema o sentimiento sin hablar de ello solo hace que el problema se sienta más grande y abrumador. Hablar de tus problemas te ayudará a entenderlos mejor y te dará la oportunidad de mejorar y ser consciente de lo que te hace sentir de cierto modo.

La terapia es algo que beneficia a todos, especialmente a quienes tienen enfermedades mentales. Hay aún más beneficios de la terapia que los mencionados aquí. Lo más importante es tratar de tomar acción contra lo que te aflige— incluso, esforzarse es un buen comienzo.

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