En 2019 en España se registraron más de 13 millones de mascotas, de las cuales un 93% fueron perros, un 6% gatos, y el resto conejos, cobayas, hurones y reptiles. La relación que se establece entre humanos y animales ha representado un importante objeto de estudio para investigadores en los últimos años.

Aunque la investigación sobre las interacciones humano-animal es aun relativamente nueva, son numerosas las ocasiones en que se ha explorado y analizado la magnitud de la contribución de los animales al bienestar humano. Algunos estudios han mostrado efectos positivos para la Salud, pero los resultados fueron mixtos. La evidencia sugiere que el vínculo con las mascotas puede contribuir a la Salud física y psicológica.

Mental Health America (MHA) señaló en un estudio que el 80% de las personas que tenía un perro o un gato afirmaba que les aportaba felicidad y apoyo emocional. El 55% pensaba que sus mascotas ayudaban con la ansiedad y la depresión. Y el 66% que aliviaban el estrés.

Los animales domésticos o de compañía pueden resultar valiosos y de gran utilidad dentro del campo de la psicología y la Salud mental. Dado que, su inclusión en algunas intervenciones aporta beneficios terapéuticos. Cabe mencionar que existe un tipo específico de terapia psicológica. La llamada terapia asistida con animales, que sostiene una parte fundamental de su intervención y éxito terapéutico en el vínculo creado entre el humano y el animal. 

 

En este artículo se mencionan los beneficios que nos puede proporcionar la convivencia con mascotas o animales domésticos, sobre todo los perros, que, representan la mascota más común. 

 

Impacto positivo en la Salud

Los beneficios que las mascotas pueden suponer para la Salud son múltiples y diversos. Diferentes estudios han demostrado que tras compartir un rato con nuestra mascota se producen cambios en las ondas cerebrales de nuestro cerebro. Lo que se traducen en una disminución de las respuestas de estrés y ansiedad. Acariciar y jugar con un gato o perro aumenta la producción de serotonina y dopamina. Estas hormonas desempeñan un papel fundamental en la relajación. También se encuentra evidencia científica que señala que pasar tiempo con los animales, reduce los niveles de cortisol; la hormona del estrés. Además de ayudar a mejorar la forma física por el aumento de la actividad. Y también aliviar los posibles daños causados por el estrés oxidativo. Una mascota puede contribuir al aumento de las defensas inmunitarias.

 

Proporcionan compañía y mejoran el sentimiento de soledad 

Contar con una mascota en el hogar puede ayudar a proporcionar una sensación de compañía, seguridad y protección. También puede ayudar a mermar la soledad, ya que su compañía estimula el contacto físico y la comunicación afectiva. 

 

Fomenta la activación

Tener un animal doméstico requiere dedicación y tiempo. No obstante, este esfuerzo también aporta beneficios. Sacar al perro o dar un paseo, por ejemplo, es un hábito que mejora la salud y hace que el ejercicio físico sea más ameno. Las atenciones que precisa una mascota podrían, por tanto, contribuir a promover un estilo de vida activo. Además de un estilo de vida saludable en personas con tendencia a la inactividad y el sedentarismo.

 

Ayuda a desarrollar el sentido de responsabilidad 

Tener una mascota no solo significa sacarla a pasear y darle de comer. También requiere una organización e implica la asunción de determinadas responsabilidades. Cuidar de un animal significa aprender a ser respetuosos, entender las necesidades del otro y hacerse cargo de estas. Esto necesariamente se traduce en la búsqueda de unos hábitos de cuidado que implican asumir responsabilidad. Por ejemplo: tomar decisiones y aprender a organizar el tiempo, entre otras. 

 

Impacto positivo en la vida social

Salir a pasear con tu mascota, practicar deportes que incluyan su presencia o simplemente intercambiar opiniones sobre el cuidado de los animales domésticos con otras personas, puede ser una oportunidad para socializar. Desde la Mental Health Foundation refieren “sacar a pasear a un animal puede conducir a conversaciones con otros dueños, por lo que puede fomentar un clima de interacción y socialización”.

 

Pueden potenciar el desarrollo de la autoestima

Los animales brindan una aceptación incondicional, carente de juicios. Helen Brooks de la Universidad de Liverpool señala que “las mascotas proporcionan aceptación sin juicio, dan apoyo incondicional, esto es algo que a menudo las personas no obtienen de familiares o de las relaciones sociales”. En el contacto con los animales se favorece la expresión de sentimientos y esto tiene un impacto positivo en la autoestima. Este hecho estaría relacionado con la creación de un vínculo a través del cual sentirse útil al cuidar a otro ser vivo, expresar y recibir amor incondicional por su parte. 

 

Los investigadores continuarán explorando los muchos efectos en la salud que implica tener una mascota. “Estamos tratando de descubrir qué funciona, qué no funciona y qué es seguro para los humanos y los animales”, dice la Dra. Layla Esposito. Que es quien supervisa el Programa de Investigación en Interacción humano-animal de National Institutes of Health. Pese a que este artículo se ha focalizado en los beneficios que se deducen de la convivencia con una mascota, como se ha señalado previamente esto constituye una gran responsabilidad.

De igual manera, si bien las mascotas pueden traer una amplia gama de beneficios para la Salud. Tener o cuidar un animal puede no ser o funcionar para todos. La convivencia con una mascota debe hacerse en un marco de respeto, conciencia y sentido de responsabilidad hacia los seres vivos. Por esta razón, la decisión de adoptar una mascota ha de ser muy meditada, consciente y comprometida.

Alejandra Araluce

Alejandra Araluce

Alejandra Araluce es licenciada en Psicología, experta en en la corriente de la Psicoterapia Sistémica y en el Trastorno mental grave y enfoques ocupacionales. Actualmente dirige el taller de Funcionamiento y autonomía.

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