La familia es el contexto natural de las personas, donde crecen, reciben apoyo y refugio. Es la unidad elemental y primaria donde los seres humanos tenemos nuestra base fundamental de nutrición emocional (amor, reconocimiento, respeto, validación y valoración), y donde aprendemos a relacionarnos con los demás. Es nuestro apoyo, más en momentos difíciles, y es la portadora de modelos de resolución de problemas. La familia es necesaria siempre, pero más si cabe en los tiempos de pandemia.

Podemos definir “catástrofe” como una desgracia abrumadora que nos supera o no se puede solucionar ni de forma inmediata ni fácilmente. Sin embargo, nuestra vida continua con un incremento de inseguridad en lo más básico, en la salud. Un agente extraño, que ahora todos nombramos, COVID-19, pero que sigue siendo un gran desconocido, ha incidido en nuestras vidas, en el contexto global y en todas las facetas de la vida: individual, familiar y social.

Tanto las personas con TLP como sus familias han tenido que adaptarse y adaptar su vida a la nueva situación, con un aumento de los estresores que, de por sí, ya se dan en las familias de los afectados. Tener que protegerse de algo desconocido acrecienta la tensión y la vulnerabilidad emocional, aumenta la angustia y los miedos al abandono, a posibles pérdidas personales o de personas próximas.

El aumento del tiempo de contacto en el núcleo familiar, compartiendo la vida entre las mismas cuatro paredes, incrementa la posibilidad de la conflictividad. Los problemas de comunicación o de impulsividad se pueden hacer más presentes en esta situación.

La falta de rutinas hace que todos los días puedan parecer igual, puede alterar la organización del día a día y descuidar el autocuidado más básico. Se pueden ver alterados hábitos como el sueño y la alimentación, y la desorganización de horarios son frecuentes.

Estas variables influyen en la familia y el sistema tiene que adaptarse lo mejor posible, protegiendo y creando soluciones para todos, especialmente para los más vulnerables, las personas con TLP, con alta sensibilidad a estímulos emocionales, que dan respuestas de alta intensidad.

¿Qué alternativas puede tener la familia ante esta situación?

Lo que sigue son una serie de reflexiones y recomendaciones para las familias en estos tiempos.

  • Es importante dedicar un tiempo para hablar en la familia de lo que está sintiendo cada uno, validando la emoción y reforzando el hecho de poder comunicarse, sin juzgar y sin exigencias de cambios emocionales que no se pueden controlar. Hablar para tranquilizar y validar, con información útil y veraz, desdramatizando y siendo consecuente con la realidad.
  • Es importante estructurar rutinas diferenciadas para cada uno, en donde todos participen pero que se diferencien en función de preferencias y roles,
  • Es conveniente desarrollar tareas y actividades gratificantes, en las que cada persona puede disfrutar y desconectar del contexto familiar.
  • Es necesario un tiempo para mantener el vínculo con otras personas relevantes para cada miembro de la familia: amigos, otros compañeros de la asociación, familia extensa, …
  • No debemos olvidar al cuerpo, cuidarlo, moverlo, estimularlo haciendo actividadescomo bailar, estiramientos o andar en los momentos que se puede salir.
  • Podemos guardarnos al menos un momento al día para desconectar de nosotros mismos, con relajación, meditación, mindfulness, …
  • Puede ser gratificante planificar algo especial en familia para los fines de semana. Hacer algo diferente en los días de fiesta hace que la semana se pase más rápida y facilita la aceptación del paso del tiempo.

¿Qué está haciendo la Asociación? o ¿Cómo se está adaptando la Asociación?

Como si fuera una extensión del sistema familiar, AMAI TLP ha sabido adaptarse a la situación de alarma sanitaria, cumpliendo con los requisitos de proteger lo mas preciado, que es la salud de sus socios y de sus trabajadores. Aceptar el confinamiento ha significado una respuesta de responsabilidad social y un esfuerzo extra para seguir cumpliendo con el objetivo primario, que es atender a las personas con TLP y sus familias.

Para ello ha facilitado la teleasistencia, se han seguido manteniendo las citas mediante video llamadas. La atención de los psicólogos, por esta vía telemática, proporciona continuidad a las terapias ya establecidas y da oportunidad para nuevos casos que lo necesiten.

El teléfono de contacto de la Asociación mantiene su horario de atención para todos los que necesiten información, consulta o apoyo. Tenemos un tiempo especialmente dedicado a las llamadas de las familias.

Hemos mantenido los grupos de apoyo los lunes y los viernes. Conservar estos espacios terapéuticos es importante para el progreso de las atenciones. Y esto por dos razones, por el aprendizaje de estrategias y por ser facilitadores de la relación y apoyo social, especialmente importante en estos momentos.

El grupo terapéutico de los jueves facilita el mantenimiento de hábitos saludables en la alimentación, pautas y apoyo emocional en estos momentos difíciles

Para mantener el contacto y fomentar actividades gratificantes, apoyado por el equipo psicológico, AMAI TLP ha configurado dos nuevos espacios lúdicos telemáticos, uno de karaoke y otro de visitas guiadas por los museos.

Conocedores de la importancia de fomentar el tratamiento terapéutico  y de estructurar el tiempo, la Asociación incrementa su esfuerzo por dar la mejor de las atenciones con el apoyo de sus profesionales. Para recuperarse de las situaciones adversas, saliendo fortalecido,  es necesario, tanto a nivel individual, familiar o social  un posicionamiento activo, un apoyo externo y un propósito positivo.

Las crisis pueden ser oportunidades para crecer, juntos podremos generar múltiples alternativas y soluciones válidas este momento.

Superar las crisis y salir fortalecidos es el objetivo principal de las familias y de AMAI TLP. Juntos podemos.

 

Yolanda Terrón
Psicóloga AMAI TLP