Inserción laboral y Trastorno Límite de la Personalidad

11 Ago, 2025

Las personas con un diagnóstico de Trastorno límite de la personalidad y sus familias manifiestan una enorme preocupación con respecto al ámbito laboral. Hoy hablamos de ello en este nuevo artículo del blog.

Adaptación del puesto de trabajo: clave para el rendimiento

Muchas veces sus crisis están relacionadas con estas circunstancias y lo que desde la clínica entendemos es que su validez o capacidad no está cuestionada en ningún momento, sin embargo es imprescindible la adaptación del puesto de trabajo a la persona.

El valor profesional de una persona con un diagnóstico de TLP

Una persona con este diagnóstico, pese al estigma y a los falsos mitos, supondrá un gran valor para la empresa que lo contrate, ya que tienen un gran desarrollo en todo lo que conocemos como soft skills. Tenemos que tener en cuenta que han atravesado procesos de vida muy complejos con el correspondiente proceso terapéutico.

Esto nos lleva a valorar que son personas resilientes, con una gran capacidad de superación; personas conscientes, capaces de identificar sus limitaciones y buscar formas alternativas de manejar los problemas, que además han aprendido habilidades sociales durante todo el proceso de terapia y conocen cómo manejar el conflicto. Además, su tiempo de reacción y su respuesta ante situaciones de “crisis” suele ser mucho mejor que la media.

Por tanto, podemos concluir que estas personas presentan:

  • Capacidad de solución de problemas
  • Adaptabilidad
  • Pensamiento crítico
  • Inteligencia emocional
  • Comunicación efectiva

Posibles dificultades derivadas del diagnóstico

Por otro lado, es cierto que su diagnóstico puede ser una barrera en ciertos aspectos para el desempeño del trabajo, pero si se brindan las adaptaciones necesarias, esto quedaría resuelto.

El diagnóstico puede afectar al estado de ánimo de la persona, con momentos de crisis en los que su ánimo puede ser extremadamente bajo; afecta también a las relaciones interpersonales, con dificultad para establecer relaciones de confianza y seguridad, con sensación de sentirse constantemente juzgados y cuestionados; dificultad también para la organización de tareas.

Mentoring como estrategia de inclusión

De ahí la importancia de un mentoring, que será clave para la inserción de esta persona en dicha empresa. El mentoring significa que una persona de mayor experiencia en la empresa acompaña, guía y sirve de referente.

Por tanto, generaría un vínculo de mayor confianza con la empresa a través de esta persona y sería un elemento puente con respecto al resto del equipo.

Además, la situación idónea es que, si la persona lo necesitase, la figura del mentor pueda tener contacto con el psicólogo responsable del tratamiento para que pueda orientarle con respecto a las necesidades de la persona con TLP, así como de las adaptaciones necesarias.

Flexibilidad laboral: otra herramienta facilitadora

Además del mentoring, lo que vemos que ha sido positivo en procesos de inserción laboral ha sido la flexibilidad de la empresa con respecto a los turnos del trabajador, entendiendo la necesidad de este de tener sus citas médicas semanalmente, la posibilidad de poder recuperar el tiempo de trabajo si este se ve afectado por una crisis sintomática, o la posibilidad de teletrabajo en los días que se cumplan dichas circunstancias, siempre y cuando el tipo de trabajo lo permita.

Conclusión: una oportunidad para ambas partes

Por tanto, si se tiene en cuenta todo lo mencionado anteriormente, entendemos que el proceso de inserción laboral para la persona con TLP será muy positivo y la empresa ganará un profesional leal e implicado al máximo en sus funciones.

Es cierto que estamos en un mejor momento para la salud mental, que existe mayor sensibilización y menos estigma por parte de las empresas, ganas de aprender y mejorar entendiendo la diversidad de las personas.

A pesar de esto, habría que tener en cuenta que todo el camino será mucho más fácil si la persona con diagnóstico posee un certificado de discapacidad, ya que esas dificultades estarían reconocidas, el derecho a unas adaptaciones también, y la empresa podría obtener ciertos beneficios fiscales, que hacen que ambas partes estuvieran igual de interesadas en el proceso de inclusión.

En conclusión, el ámbito laboral debe ser un área de obligado abordaje en el proceso terapéutico para poder buscar las mejores vías de ayuda a la persona, entendiendo todas las circunstancias de la misma.

Acerca del autor

Ana Cabadas

Ana Cabadas

Psicóloga en AMAI TLP - Nº Colegiado: M-33082

Psicóloga general sanitaria con formación avanzada en terapia sistémica y familiar y EMDR. Posee una amplia experiencia en Trastorno Mental Grave trabajando como psicóloga en clínicas de neuropsiquiatría. Coordina el taller grupal de jóvenes.

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