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Es un hecho probado que existe mayor prevalencia de psicopatología en pacientes con epilepsia en comparación con la población general; numerosos datos sustentan que entre el 20 y 40% tienen comorbilidad con trastornos ansioso depresivos (Martínez Domínguez et al, 2013).

Contexto

De acuerdo con Vania y De La Barra (2013) la depresión es el trastorno más frecuente con una prevalencia estimada entre un 20% en pacientes con epilepsia del lóbulo temporal y un 62% en pacientes con crisis parciales complejas resistentes al tratamiento, seguida por los trastornos de ansiedad, trastornos psicóticos y Trastornos por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). 

El porqué de esta alta prevalencia de trastornos mentales puede deducirse por las características que hacen de las crisis epilépticas una experiencia tan angustiante y que puede llegar a percibirse como experiencias traumáticas: son impredecibles, repetitivas, acompañadas de miedo y pérdida de control; pero, además, hay otros factores que acaban desencadenando diversas psicopatologías:

  • Factores biológicos, como son: las anomalías del neurodesarrollo, el efecto kindling (también llamado “encendido” y que se refiere a los cambios epileptógenos producidos por la estimulación continua y subliminal del cerebro), la modificación estructural en la reorganización sináptica y en el desarrollo neuronal. A este respecto, es importante la edad de inicio de la epilepsia: si comienza antes de los 5 años, tiene peor pronóstico cognitivo, mientras que el comienzo adolescente conlleva peor pronóstico psiquiátrico (Vania y De La Barra, 2013).
  • Factores debidos al tratamiento: como la cirugía de la epilepsia y los efectos que muchos de los fármacos antiepilépticos provocan en la cognición y la conducta.
  •  Factores ambientales: tales como la imposición del estigma,  el funcionamiento familiar, la actitud del entorno hacia la epilepsia y hacia las crisis, el grado de autonomía/dependencia, el deterioro psicosocial y de la calidad de vida, etcétera.

Es decir, ciertas características biológicas propias de la epilepsia, además de factores psicológicos y ambientales derivados de padecer esta enfermedad, pueden ser circunstancias altamente nocivas para el desarrollo adecuado de la personalidad.

 

Trastornos de personalidad en pacientes con epilepsia

La relación entre trastornos de personalidad (TP) y epilepsia no es un tema suficientemente estudiado. La mayoría de la investigación se concentra en su comorbilidad con trastornos del estado de ánimo y psicóticos, lo que ha llevado a aseverar que las condiciones psiquiátricas más comunes en epilepsia son la depresión, la ansiedad y la psicosis. En los trabajos donde, además, se ha evaluado la presencia de indicadores de TP, se hace una distinción entre rasgos de personalidad presentes, según la zona cerebral afectada (ya sea lóbulo temporal o frontal); lo que lleva a deducir la importancia del factor biológico en la tipología de TP que se puede llegar a padecer. Y aunque con los datos encontrados en los artículos de investigación que han sido consultados no se pueden hacer generalizaciones (debido a que se usan diferentes muestras de pacientes y éstas fueron pequeñas); se puede deducir que sí hay una alta prevalencia de diversos TP en pacientes con epilepsia. Por ejemplo: Bender del Busto et al (2016) citando a Trinka y cols encontraron que los trastornos de personalidad estuvieron presentes en 23% de los pacientes con epilepsia mioclónica juvenil; y Swinkels et al (2003), citando los trabajos de otros autores habla de una prevalencia del 38 y 21%, siendo los trastornos más encontrados: el TP dependiente, el TP evitativo y el TP no especificado.

La dificultad para encontrar información sobre qué tipos de desorden de la personalidad padecen los pacientes de epilepsia, es porque en los trabajos de investigación publicados al respecto han utilizado inventarios para medir rasgos de personalidad, los cuales no arrojan etiquetas diagnósticas estandarizadas por los manuales diagnósticos y estadísticos de enfermedades mentales.

A este respecto, el equipo de Swinkels se dio a la tarea de investigar cuáles TP (del DSM-IV y del ICD-10) estaban presentes en 203 pacientes diagnosticados con epilepsia, y encontraron que puntuaban más alto en los trastornos: esquizoide, antisocial, evitativo, pasivo-agresivo, depresivo, paranoide, esquizoide, histriónico, ansioso y dependiente. Además, concluyó que el tipo de TP presentado está relacionado con diferentes variables, tales como:  la edad de inicio de los ataques, la frecuencia con que sucedían, la duración y la cantidad de medicación.

 

Epilepsia y TLP

Si anteriormente decíamos que la relación de la epilepsia con los trastornos de la personalidad es un tema que no ha sido suficientemente estudiado, aún lo es más respecto a su relación con el TLP.  En los pocos trabajos de investigación publicados sobre trastornos de personalidad en pacientes con epilepsia, como el citado en el párrafo anterior, son otros TP los que tienen mayor prevalencia. Estos datos nos llevan a la conclusión de que los efectos de la epilepsia a nivel biológico, ambiental y psicológico puede influir en la aparición de algunos trastornos de personalidad, sobre todo el clúster C (ansiosos, temerosos) pero no parece tener influencia en el desarrollo de TLP, al menos no a niveles significativos. Esto no significa que no haya personas con TLP que también tengan epilepsia.

Sánchez Lorenzo (2011) publicó un caso clínico en el que describe un ejemplo de comorbilidad epilepsia- trastorno límite de la personalidad; en un estudio con pacientes límite, Espinoza et al (2009) mencionan que uno de sus sujetos de investigación padecía epilepsia del lóbulo temporal; y en mi experiencia profesional tratando personas que padecen TLP, también me he encontrado con algún enfermo de epilepsia. Sin embargo, la incidencia es tan baja, que parece más un dato anecdótico que relevante.

Por el contrario, donde sí se ha encontrado correlación es entre el TLP y las crisis no epilépticas psicogénicas. Entre las comorbilidades psiquiátricas de pacientes que sufren de crisis no epilépticas es frecuente hallar los trastornos del Cluster B, sobre todo TLP.

 

¿Qué son las crisis no epilépticas?

Las crisis no epilépticas psicógenas (CNEP) son cambios súbitos en la conducta y/o en la conciencia que parecen convulsiones epilépticas, pero sin causa orgánica. Su principal diferencia con la epilepsia es la ausencia de cambios electrofisiológicos que acompañan a las convulsiones epilépticas y que pueden detectarse mediante electroencefalograma durante las crisis (Baillès et al, 2004). Este diagnóstico se establece una vez que se han descartado otras causas fisiopatológicas de las crisis y se considera que se originan por problemas psicológicos o emocionales. Hay un alto porcentaje de personas que sufren ataques epilépticos con mala respuesta al tratamiento farmacológico y que después de estudios exhaustivos se llega a la conclusión de que es CNEP (de un 17 a 30% según datos de diferentes estudios).

El diagnóstico diferencial entre CNEP y epilepsia; así como su tratamiento puede complicarse porque pueden darse situaciones de pacientes que tienen concomitantemente o tuvieron anteriormente epilepsia. En este caso existe la dificultad de saber si la crisis es causada por un origen emocional o de origen orgánico.

Existen algunas diferencias entre las manifestaciones conductuales y las características de ambos tipos de crisis, tal como vemos en la siguiente tabla (tomada de Scévola et al, 2014)

Comorbilidades

Entre los pacientes diagnosticados con crisis no epilépticas, se ha encontrado comorbilidad con trastornos disociativos, conversivos, ansioso depresivos, trastorno de estrés postraumático y trastornos de la personalidad. La presencia de trastornos de personalidad oscila entre el 30 y el 50%; siendo los más frecuentes, el trastorno límite de la personalidad y el histriónico (Bowman y Markand, 1996; Baillès et al, 2004).

Los pacientes con CNEP suelen presentar más antecedentes de experiencias traumáticas que la población general, la mayoría de los pacientes con este diagnóstico refieren haber sufrido experiencias traumáticas durante su infancia o adolescencia; por lo que la psicoterapia es fundamental en su tratamiento.

 

Conclusiones

En resumen, dado el origen emocional de las crisis no epilépticas y la alta tasa de comorbilidad que existe entre CNEP y otros trastornos emocionales y de la personalidad; es necesario hacer un diagnóstico acertado de forma temprana para hacer una intervención psicoterapéutica que posibilite mejorar la calidad de vida de estos pacientes.

Asimismo, esta información puede sernos muy útil a los profesionales que nos dedicamos a la salud mental y específicamente a trabajar con trastornos de personalidad, TLP y trauma complejo. Aunque no es frecuente que nuestros pacientes sufran de crisis convulsivas (del tipo tónico clónica), sí lo es más que padezcan crisis de ausencia, pérdidas de conciencia y movimientos involuntarios focalizados; síntomas que solemos entender como “episodios disociativos”. Podemos caer en el error de quedarnos con la explicación de la causalidad emocional, sin descartar antes un origen epiléptico.

 

Bibliografía

  • Baillès, E., Pintor, L., Torres, X., Fernández-Egea, E., de Pablo, J. y Arroyo, S. (2004). Patología psiquiátrica en pacientes con crisis no epilépticas psicógenas derivados a una unidad de epilepsia en un hospital general. Actas Españolas de Psiquiatría, 32(2): 76-81
  • Bender del Busto, Juan E, Hernández Toledo, Liuba, Rodríguez Mutuberría, Liván, & Menéndez Imamura, Kiomi. (2016). Trastornos psiquiátricos asociados a las epilepsias. Revista Habanera de Ciencias Médicas15(6), 890-905. 
  • Bowman ES, Markand ON. Psychodynamics and psychiatric diagnoses of pseudoseizure subjects. Am J Psychiatry 1996;153:57-63.
  • Fernández-Argüelles Vinteño, P., Guerrero Torre, J., & García, O. (1986). Rasgos De Personalidad en La Epilepsia. Anales de Psiquiatría, 2(6), 232–239.
  • Martínez Domínguez, S., Labrada Abella, J., Pedrós Roselló, A., López Gomáriz, E., & Tenías Burillo, J. M. (2013). Enfermedad mental, rasgos de personalidad y calidad de vida en epilepsia: estudio control de pacientes con epilepsia mioclónica juvenil y otras epilepsias. Revista de Neurología [Edición Electrónica], 56(12), 608–614
  • Sánchez Lorenzo I. Av Neurol. 2011; 2:9.
    http://hdl.handle.net/10401/446
  • Scévola, Maria Laura; Korman, Guido Pablo; Oddo, Silvia Andrea; Kochen, Sara Silvia; D`alessio, Luciana; Crisis no epilépticas de origen psicógeno: diagnóstico diferencial con la epilepsia, presentación clínica y abordaje terapéutico; Polemos; Vertex; 25; 116; 7-2014; 266-274
  • Swinkels WA, Duijsens IJ, Spinhoven P. Personality disorder traits in patients with epilepsy. Seizure. 2003 Dec;12(8):587-94. doi: 10.1016/s1059-1311(03)00098-0. PM PD. ID: 14630499
  • Vania, K. P., & De La Barra, M. (2013). Trastornos psiquiátricos en los pacientes con epilepsia. Revista Médica Clínica Las Condes24(6), 979-985.
Rosalba Miramontes

Rosalba Miramontes es Licenciada en Psicología, especializada en Orientación Familiar y Maestra en Ciencias especializada en Fisiología por la Universidad de Colima (México). Es psicóloga habilitada para ejercer en el área Sanitaria, experta en Trastornos de Personalidad por la Asociación Española para el Fomento y Desarrollo de la Psicoterapia y con un máster en TLP por la Universidad Complutense de Madrid; además de poseer habilitación por parte de la Comunidad de Madrid para ejercer como Directora de Centros de Servicios Sociales. Tiene más de 20 años de ejercicio profesional tanto en el área clínica como en docencia y coordinación de proyectos comunitarios.