Consejos de actuación para superar un duelo

1 Oct, 2026
Este artículo pretende acercarnos al mundo del duelo. Cualquiera de nosotros hemos vivido esta situación, este camino, este transito, esta circunstancia vital, esta situación experiencial. Por tanto, es un artículo en el que cualquier lector se va a sentir identificado.

“Puedes llorar porque se ha ido o puedes sonreír porque ha vivido. Puedes cerrar los ojos y rezar para que vuelva o puedes abrirlos y ver todo lo que ha dejado.” – David Harkins.

 

“Llorar es hacer menos profundo el duelo.” – William Shakespeare.

¿Qué es el duelo?

Definición de duelo

Antes de ir a los consejos de actuación. A, qué podemos o no podemos hacer para transitar en el duelo de la mejor manera, y esto significa, con el menor sufrimiento posible, voy a acercarme a la definición de duelo, y para ello voy a tomar tres definiciones que, considero, importantes: la del Diccionario de la Lengua Española, la de la OMS (Organización Mundial de la Salud) y la de la APA (American Psycological Association).

Definición del duelo según el Diccionario de la Lengua Española

Según el Diccionario de la Lengua Española en su acepción 2 (la acepción 1, es combate o pelea entre dos): Dolor, lastima, aflicción o sentimiento. Demostraciones que se hacen para manifestar el sentimiento que se tiene por la muerte de alguien. Reunión de parientes, amigos o invitados que asisten a la casa mortuoria, o la conducción del cadáver al cementerio, o a los funerales.

El dolor y la pérdida

Como vemos de esta definición destacaría dos aspectos. Se empieza a hablar de dolor y de algo relacionado con la muerte. Es decir, vemos como se empieza a entender el duelo como algo que produce dolor, y que este dolor es ante una perdida.

Definición del duelo según la OMS

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), se trata de una reacción natural y adaptativa, ante la pérdida de un ser querido o una situación significativa, abarcando respuestas emocionales, físicas, cognitivas y conductuales.

El duelo como reacción normal y adaptativa

Vamos añadiendo más puntos importantes. Es una reacción normal, es decir, no se considera una enfermedad en si misma, sino como un proceso psicológico esperable ante una existencia de perdida. La respuesta es múltiple, pudiendo abarcar múltiples síntomas (tristeza, ansiedad, dificultad para dormir, cambios en el apetito…). Y en tercer lugar, destacar, que ya intyroduce que no solo se puede deber a la muerte de un ser querido, sino hacia otra situación significativa. En este sentido se manifiesta duelo ante una ruptura de pareja, duelo por proceso migratorio, etc.

Definición del duelo según la APA

Según la APA (Asociación Americana de Psicología), la angustia experimentada tras una pérdida significativa, habitualmente la muerte de una persona querida.

La experiencia subjetiva del duelo

Destacaría aquí un único elemento para concluir este viaje por las definiciones más importantes: se trata de una angustia experimentada por un sujeto, es decir, se trata de una experimentación subjetiva. Es el individuo quien experimenta todos esos síntomas, provocados por una situación de perdida, y estos síntomas no tienen por qué ser compartidos por otras personas.

¿Cómo se puede resumir qué es el duelo?

Haciendo un pequeño resumen de estas definiciones, se trata de un proceso que ocurre ante una pérdida significativa, normalmente ante un fallecimiento de un ser querido, que provoca mucho dolor experimentado individualmente, con múltiples y variados posibles síntomas, pero que se trata de una reacción normal y adaptativa ante una situación de perdida.

¿Cuáles son las fases del duelo?

El duelo como proceso

Una vez, visto que es, y a que llamamos duelo, quería ver que fases hay en los procesos de duelo.

Como ya se ha escrito, se trata pues de una respuesta emocional de sufrimiento y de vacío, por la pérdida de alguien o la separación/desvinculación de elementos de seguridad, afecto y protección (duelo migratorio, procesos de divorcio, etc.). Por tanto, el duelo se entiende como un proceso, pero no es un proceso lineal, tiene sus altibajos provocados por distintas situaciones.

¿Cuánto dura el proceso de duelo?

Por tanto, como ya se ha comentado, a cada persona le va a llevar un tiempo de adaptación y este es un tiempo de interferencia en la vida. El proceso del duelo no va a ser igual para todos, igual que cada persona es distinta y vive las cosas de forma diferente, con el duelo pasa lo mismo.

Las cinco fases del duelo de Elizabeth Kubler-Ross

Respecto a las fases del duelo, según distintos autores, ponen una fase más o eliminan otras, las especifican más o las desdoblan en otras, pero una escala de fases altamente consensuada entre los profesionales que trabajamos el duelo es la que propone Elizabeth Kubler-Ross (Zúrich, 8 de julio de 1926-Scottsdale, Arizona, 24 de agosto de 2004. Psiquiatra y escritora suizo-estadounidense, una de las mayores expertas mundiales en la muerte, las personas moribundas y los cuidados paliativos, autora y creadora de las cinco etapas del duelo).

Estas etapas son:

Negación

Esta negación puede inicialmente amortiguar el golpe de la muerte de un ser querido y aplazar parte del dolor, pero esta etapa no puede ser indefinida porque en algún momento chocará con la realidad. Por tanto, se la entiende como una defensa, una forma normal y sana de enfrentarse a una noticia horrible, inesperada y repentina.

Rabia

En esta fase son característicos los sentimientos de rabia y resentimiento, así como la búsqueda de responsables o culpables. La ira aparece ante la frustración de que la muerte es irreversible, de que no hay solución posible y se puede proyectar esa rabia hacia el entorno, incluidas otras personas allegadas.

Negociación

Quizás es la fase más «peculiar» una vez experimentada la rabia e ira por lo sucedido, pues las personas fantasean con la idea de que se puede revertir o cambiar el hecho de la muerte. Es común preguntarse ¿qué habría pasado si…? o pensar en estrategias que habrían evitado el resultado final, como ¿y si hubiera hecho esto o lo otro? La etapa de lo ¿Y SI…? Hubiera llegado antes…, me pudiera haber despedido…, le hubiese dicho esto o lo otro…

La fantasía de volver a la situación de partida

Es una fase que tiene mucho en común con la primera fase de negación, sobre todo en lo que se refiere a la fantasía de volver a la situación de partida.

Depresión

La tristeza profunda y la sensación de vacío son características de esta fase, cuyo nombre no se refiere a una depresión clínica, como un problema de salud mental, sino a un conjunto de emociones vinculadas a la tristeza naturales ante la pérdida de un ser querido. Algunas personas pueden sentir que no tienen incentivos para continuar viviendo en su día a día sin la persona que murió y pueden aislarse de su entorno. No hay ninguna palabra tranquilizadora que vaya a hacer que se sienta mejor. Hay que permitirle expresar su aflicción, y estará ahí, acompañarle en el silencio.

Aceptación

Una vez aceptada la pérdida, las personas en duelo aprenden a convivir con su dolor emocional en un mundo en el que el ser querido ya no está.

¿Cómo afrontar el duelo?

El duelo como proceso natural y adaptativo

Aunque se trata de un proceso NATURAL, LÓGICO Y ADAPTATIVO, si se pueden hacer cosas por mejorar la situación, entendiendo por ello lo ya comentado, que el dolor y sufrimiento (inevitable) sea lo más llevadero posible, no afecte significativamente a la funcionalidad y, sobre todo, no se llegue a cronificar.

Primeros consejos para afrontar el duelo

El primer consejo que me atrevería a dar es:

Hacer un primer esfuerzo en entender tres puntos:

El duelo es total e irreversible

  • El duelo es total e irreversible.

El duelo es un proceso activo

  • Tiene que ser un proceso activo, hay que hacer cosas. Lo que dicen que el tiempo lo cura todo no es cierto, depende de lo que hagas en ese tiempo.

El dolor forma parte del duelo

  • Lo normal en el duelo es que duela. No intentar “huir” del dolor.

Las cuatro tareas del duelo según William Worden

Las tareas del duelo

El psicólogo William Worden, experto en duelo y pérdida, en este sentido nos propone cuatro tareas principales para este fin:

1. Aceptar la realidad de la pérdida

Afrontar la realidad de la muerte

  1. ACEPTAR LA REALIDAD DE LA PÉRDIDA

Cuando alguien muere, incluso si la muerte es esperada, siempre hay cierta sensación de que no es verdad (fase de negación), por tanto, este autor propone como gran primera tarea del duelo, afrontar plenamente la realidad de que la persona está muerta, que se ha marchado y no volverá́. Algunas personas no aceptan que la muerte es real y se quedan bloqueados en la primera tarea.

Aceptación racional y emocional

Llegar a aceptar la realidad de la pérdida lleva tiempo, porque implica, no solo una aceptación racional sino también emocional. Estas dos dimensiones de la aceptación: la racional y la emocional, complica la situación. Una persona en duelo puede ser intelectual y racionalmente consciente de la finalidad de la pérdida, pero esto va a ocurrir mucho antes de que las emociones le permitan aceptar plenamente la información como verdadera, produciéndose un boicot emocional, que complica la aceptación de la realidad.

Aunque completar esta tarea plenamente lleva tiempo, los rituales tradicionales como el funeral ayudan a muchas personas a encaminarse hacia la aceptación.

2. Trabajar las emociones y el dolor de la pérdida

Afrontar el dolor emocional

  1. TRABAJAR LAS EMOCIONES Y EL DOLOR DE LA PÉRDIDA

Como ya se ha comentado, no todo el mundo experimenta el dolor con la misma intensidad ni lo que siente de la misma manera, pero es imposible perder a alguien a quien se ha estado profundamente vinculado sin experimentar cierto nivel de dolor.

La importancia de sentir el dolor

La negación de esta segunda tarea, de trabajar el dolor, es no sentir. Este bloqueo emocional se puede hacer de muchas maneras, la más común es bloquear sus sentimientos y negar el dolor que está presente (“yo no estoy mal”). Algunas personas que no entienden la necesidad de experimentar el dolor de la pérdida intentan encontrar una cura geográfica. Viajan de un lugar a otro buscando cierto alivio a sus emocioneś.

Bowlby dice “antes o después, aquellos que evitan todo duelo consciente, sufren un colapso, habitualmente con alguna forma de depresión”.

3. Adaptarse a un mundo en el que el fallecido ya no está

Adaptarse a una nueva realidad

  1. ADAPTARSE A UN MUNDO EN EL QUE EL FALLECIDO YA NO ESTÁ

Adaptarse a un nuevo medio significa cosas diferentes para personas diferentes, dependiendo de cómo era la relación con el fallecido y de los distintos roles que desempeñaba.

Encontrar un nuevo sentido a la vida

El ajuste al propio sentido del mundo. La pérdida a causa de una muerte puede cuestionar los valores fundamentales de la vida de cada uno y sus creencias filosóficas, creencias influidas por nuestras familias, nuestros iguales, la educación y la religión, así como por las experiencias vitales. No es extraño sentir que se ha perdido la dirección en la vida. La persona busca significado y su vida cambia para darle sentido a esta pérdida y para recuperar cierto control. Esto ocurre más frecuentemente en muertes súbitas y prematuras.

4. Recolocar emocionalmente al fallecido y continuar viviendo

Encontrar un lugar para el fallecido

  1. RECOLOCAR EMOCIONALMENTE AL FALLECIDO Y CONTINUAR VIVIENDO

Algunos autores, han sugerido que una persona en duelo nunca olvida del todo al fallecido al que tanto valoraba en vida. Nunca podemos eliminar a aquellos que han estado cerca de nosotros, de nuestra propia historia.

Continuar viviendo sin renunciar al vínculo

La disponibilidad de un superviviente para empezar nuevas relaciones depende no de “renunciar” a la persona fallecida, sino de encontrarle un lugar apropiado en su vida psicológica, un lugar que es importante, pero que deja un espacio para los demás.

¿Cuándo termina el duelo?

El duelo acabado

Para los profesionales que trabajamos con procesos de duelo, un punto de referencia de lo que significaría un duelo acabado, es cuando la persona es capaz de pensar en el fallecido sin dolor. Siempre hay una sensación de tristeza cuando piensas en alquien que has querido y has perdido, pero es un tipo de tristeza diferente. Además, el duelo acaba cuando una persona puede volver a invertir sus emociones en la vida y en los vivos.

Recuperar el interés por la vida

El duelo se puede acabar, en cierto sentido, cuando la persona recupera el interés por la vida, cuando se siente más esperanzada, cuando experimenta gratificación de nuevo y se adapta a nuevos roles.

¿Cuál es el objetivo del duelo?

Reflexión final sobre el proceso de duelo

Por tanto, y a modo de finalización de este artículo, una reflexión: el duelo es un proceso natural y necesario, por tanto, preguntémonos:

¿Cuál es el objetivo del duelo?

  • *¿Cuál es el objetivo del duelo?
Aprender a convivir con la pérdida
  • Aprender a convivir con esa realidad, incomoda, no esperada, pero que te ha tocado vivir.

¿Cuándo finaliza el duelo?

Recuperar la ilusión de vivir

  • Cuando se tiene la certeza de que nada será igual, pero estarás bien. Cuando se pueda recordar al fallecido sin dolor. Llega un momento en el que se vuelva a experimentar emoción e ilusión de vivir.

Conclusión

Una reflexión sobre el duelo

A modo de conclusión, voy a dejar una frase para reflexionar sobre esto:

“El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional”
Buda

Acerca del autor

Alfonso Ruiz

Alfonso Ruiz

Psicólogo en AMAI TLP - Número de colegiado M-15754

Psicólogo experto en intervención social con Infancia y Familia con más de veinte años de experiencia clínica tanto en el ámbito privado como en el público trabajando en varios centros de Atención a la Infancia.

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