Claves para detectar el trastorno limite tlp en adolescentes

Claves para detectar el TLP en adoslescentes

Por Prevención, TLP y la Salud Mental

Publicado en Infosalus.es

Rebeldía, irritabilidad y miedo son rasgos propios de la adolescencia, si bien cuando se unen a reacciones impulsivas, aislamiento, abuso de sustancias tóxicas y falta de confianza en uno mismo pueden ser signos de la presencia de un trastorno límite de la personalidad (TLP), tal y como ha informado el director científico de la Unidad de TLP del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo, José Luis Carrasco.

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Detección temprana del TLP adolescente

TLP en el aula: detección temprana

Por Fundación AMAI - TLP, Prevención, TLP y la Salud Mental

El Trastorno Límite de Personalidad (TLP/Borderline) se manifiesta entre el 1,1% y el 4,6% de la población. Sin embargo, a pesar de ser tan común, aún existe un alto grado de desconocimiento en torno a esta enfermedad.

El poco conocimiento que hay en torno al TLP hace que su detección sea muy complicada y a veces se dé de manera tardía, cuando muchas de sus manifestaciones sintomáticas están avanzadas. Por eso, existe un gran esfuerzo  por parte de diferentes asociaciones por difundir información sobre el TLP, sus síntomas y tratamiento en diferentes escenarios, como congresos y jornadas técnicas con profesionales de la salud mental.  Seguir leyendo

Consejos salud mental

3 Hábitos para tener buen estado de salud mental

Por Prevención, TLP y la Salud Mental

Llevar hábitos saludables es esencial para tener un buen estado de salud mental, mantenernos sanos, jóvenes y en forma más allá de la edad que tengamos. Seguir una vida saludable, en definitiva, nos hace tener una vida mejor.

Se asegura que si se logra convertirse en parte del estilo de vida se sentirá con mucho más energía y con más juventud. Es sólo cuestión de estar dispuesto y poner voluntad para cumplirlos en la medida que sea posible.

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AMAI – TLP, pionera en la rehabilitación de habilidades cognitivas en pacientes con TLP

Por Prevención

A principios de curso del año pasado se planteó en AMAI hacer crecer el área del taller prelaboral. La principal demanda fue crear un taller que ofreciera la posibilidad de potenciar la capacidad de reflexión, atención, memoria, compromiso, planificación y socialización de los pacientes. De esta manera se pretendía continuar abonando el terreno hacia una mejor calidad de vida en el ámbito laboral, social y familiar de los pacientes.

Construir el Taller de Habilidades Rehabilitadoras fue un reto para las dos psicólogas que nos embarcaríamos en la tarea. Pusimos en común herramientas para crear un espacio en el que a través de la motivación, el juego y el trabajo, se pudieran estimular diferentes áreas de nuestra mente: memoria a corto plazo, largo plazo y procedimental, funciones ejecutivas, percepción, imaginación, atención, concentración y habilidades sociales.

El taller se ha desarrollado a través de juegos que desafían la lógica, el movimiento, el pensamiento crítico, ejercicios de mindfulness, atención, concentración, laberintos y retos que ponen a nuestra mente cada día a trabajar y la estimulan para estar más activa, creativa y en forma.

Los principales beneficios que se han observado son: una mejor capacidad para generar alternativas a los problemas del día a día, mejor memoria, contribución a una mayor conciencia y objetividad ante lo que se nos presenta a diario y ha estimulado la capacidad de mentalización (que permite reflexionar sobre lo que hemos vivido). También han progresado las habilidades sociales de los participantes, ya que se involucran cada vez más con el grupo, han creado nuevas oportunidades de trabajo juntos y cada vez más se preocupan por mantener el equilibrio entre sí mismos y el otro, teniendo una mejor resolución ante los conflictos que se puedan presentar en un ámbito social.

Hemos podido apreciar cómo el trabajo de las habilidades cognitivas puede ser un elemento importante en la recuperación de los pacientes con Trastorno Límite de la Personalidad. Muchas de las dificultades que presenta esta población están relacionadas con: una percepción distorsionada de la realidad, marcar objetivos y llevarlos a cabo, habilidades sociales, regulación emocional y resolución de conflictos.

Este taller permite estimular la creatividad y la capacidad de la mente para generar alternativas a situaciones, al igual que construir diferentes formas de observar la realidad. Las actividades de concentración y atención también pueden ser muy positivas para los pacientes que tienen una sintomatología más obsesiva. A su vez, este taller es beneficioso para aquellos pacientes que llevan mucho tiempo inactivos o para aquellos que la medicación ha tenido un impacto negativo sobre sus habilidades cognitivas.

En mi opinión, el avance del grupo ha sido muy positivo en estos seis meses. Además de los objetivos del taller, los participantes han tenido sus propios objetivos que también, paso a paso y a su ritmo, van consiguiendo. De esta manera ellos son los protagonistas de su proceso.

Es importante mencionar que el buen recibimiento de los participantes y su motivación hacia el taller es el ingrediente principal para mantenerlo con vida y creciendo.

En septiembre yo paso el relevo a otra de las psicólogas de AMAI, orgullosa del trabajo que han hecho todos los participantes en estos meses y con ganas de ver todo lo que aún está por llegar.

Para conocer más de los talleres de habilidades cognitivas, seguir atentos a nuestro blog 😉

Tres horas son suficientes para ayudar a prevenir problemas de salud mental en los adolescentes

Por Prevención, TLP y la Salud Mental

La incidencia de problemas de salud mental en un estudio realizado a 509 jóvenes británicos se redujo de un 25 a un 33% en los 24 meses siguientes con dos sesiones de terapia de grupo de 90 minutos, según un estudio dirigido por la doctora Patricia Conrod de la Universidad de Montreal y Sainte-Justine Hospital Research Centre. «Casi uno de cada cuatro jóvenes de 8 a 15 años han experimentado un trastorno de salud mental en el último año. Sabemos que estos trastornos se asocian con una gran cantidad de consecuencias negativas», dijo la dr. Patricia Conrod. «Nuestro estudio muestra que las intervenciones del profesor, que se dirigen a los factores de riesgo específicos para problemas de salud mental puede ser inmensamente eficaz para reducir la incidencia de los trastornos de depresión, ansiedad y conducta a largo plazo.»

Diecinueve escuelas en Londres participaron en el estudio, que incluyó un grupo de control de las escuelas en las que los estudiantes no recibieron ninguna intervención. Los estudiantes fueron evaluados por su riesgo de desarrollar problemas de salud o de abuso de sustancias utilizando una escala de personalidad establecida. La escala mide diferentes factores de la personalidad que son conocidos por estar fuertemente correlacionados con problemas de comportamiento: por ejemplo, una persona con alto nivel de impulsividad es cinco veces más propensa a desarrollar problemas graves de conducta dentro de los próximos 18 meses. Los investigadores buscaron la impulsividad, la desesperanza, la sensibilidad a la ansiedad y la búsqueda de sensaciones. Las intervenciones incluyeron escenarios de la vida real, que comparten los jóvenes con alto riesgo, dentro de su grupo. Los grupos discutían pensamientos, emociones y conductas en el contexto de su tipo de personalidad – la identificación de los factores desencadenantes de situaciones, por ejemplo – y con la guía del profesor, exploraron maneras de manejar estas situaciones.

En los dos años que siguieron a las intervenciones, los estudiantes completaron cuestionarios cada seis meses que permitieron a los investigadores establecer el desarrollo de la depresión, ansiedad, ataques de pánico, problemas de conducta y pensamientos suicidas. Los efectos fueron clínicamente significativos, con una reducción del 21-26% en los síntomas de depresión, ansiedad y problemas de conducta graves en el transcurso del juicio. Los adolescentes con alto contenido de impulsividad tenían un 36% de reducción de las probabilidades de informar de los problemas graves de conducta. Del mismo modo, los adolescentes con alto contenido de sensibilidad a la ansiedad reportaron un 33% de reducción de las probabilidades de problemas de ansiedad severos. Los adolescentes con alto contenido de desesperanza mostraron reducciones similares en los síntomas depresivos graves (23%) en comparación con los jóvenes con perfiles de personalidad similares que no recibieron intervenciones. «Las intervenciones se llevaron a cabo por profesionales de la educación capacitados, lo que sugiere que esta breve intervención puede ser eficaz y sostenible cuando se ejecuta en el sistema escolar», dijo la Dr. Patricia Conrod. «Ahora estamos llevando un estudio similar a 32 escuelas secundarias de Montreal a fin de probar la eficacia de este tipo de programa.»


Este artículo es una traducción del sitio web sciencedaily.com